Shimon | Bagdad noir | E-Book | www2.sack.de
E-Book

E-Book, Spanisch, Band 882, 278 Seiten

Reihe: Colección Popular

Shimon Bagdad noir


1. Auflage 2023
ISBN: 978-607-16-7870-6
Verlag: Fondo de Cultura Económica
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)

E-Book, Spanisch, Band 882, 278 Seiten

Reihe: Colección Popular

ISBN: 978-607-16-7870-6
Verlag: Fondo de Cultura Económica
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)



Bagdad noir es una antología de catorce cuentos ficcionales que exploran el crimen en Bagdad. Cada historia narra un crimen diferente: la sospechosa muerte de una señora mayor, el secuestro de un niño pequeño, el aparente suicidio de un joven, entre muchas otras cautivantes narrativas. En este libro, los lectores se entretendrán con todos los cuentos tan diferentes uno del otro y, sin embargo, tan similares en su deseo de representar la vida de los habitantes de Bagdad, una vida marcada por la guerra, la violencia, la desolación y la resiliencia de los personajes. Esta compilación es imperdible para todos los lectores que no sólo están interesados en la literatura noir, sino en la humanidad e individualidad de los habitantes de Bagdad.

Samuel Shimon es un escritor y periodista iraquí de ascendencia asiria. Es cofundador de Banipal, una revista internacional de literatura árabe contemporánea. En 2000 editó junto con Margaret Obank A Crack in the Wall, una recopilación de poemas de sesenta escritores árabes contemporáneos. En 2005 publicó An Iraqi in Paris, novela autobiográfica que se convirtió en best seller. En 200 8 presidió el panel de jueces en la inauguración del International Prize for Arabic Fiction.
Shimon Bagdad noir jetzt bestellen!

Weitere Infos & Material


INTRODUCCIÓN


 
JARDÍN DE JUSTICIA, CIUDAD DE LA PAZ

 
Una de las secuelas de la invasión inglesa al Imperio otomano en 1917 y del periodo del mandato británico en Palestina fue la división del Iraq moderno en tres provincias: Mosul, Basora y Bagdad. Tras la revuelta iraquí contra el gobierno británico, Faisal I fue coronado rey de la monarquía hachemí, con Bagdad como su capital —una ciudad con una historia larga y rica, fundada en el año 762 bajo el mandato del califa abasí Abu Jaafar al-Mansur, quien la renombró Madinat al-Salaam (Ciudad de la Paz)—. Desde aquel entonces, Bagdad ha seguido siendo un nodo de la cultura, el comercio y la educación árabes, el cual se ubica literalmente en la cuna de la civilización misma, a las orillas del poderoso río Tigris, dentro del área que alguna vez comprendió Mesopotamia. Cuando el Estado moderno iraquí se estableció en 1921, el número de habitantes apenas llegaba a tres millones; hoy en día la población asciende a casi 40 millones de personas, de las cuales casi 10 millones residen en Bagdad, lo que lleva a que se la considere la segunda ciudad más grande del mundo árabe, después de El Cairo.

Históricamente, Iraq ha sido uno de los países con mayor diversidad étnica del mundo entero. En un pasado más lejano, antes de que las tribus árabes aparecieran en escena, Iraq era la tierra de los sumerios y los asirios antiguos. Después, al definirse como centro del califato islámico durante mil años, atrajo una mezcla inseparable de nacionalidades. Hasta hace relativamente poco, el matrimonio de iraquíes con circasianos, turcomanos, kurdos e iraníes era una práctica habitual, junto con la del matrimonio entre miembros de estos mismos grupos. Si a esto le sumamos las numerosas conquistas mogolas, turcas e iraníes de territorios iraquíes y las innumerables peregrinaciones que emprendieron varios grupos étnicos a santuarios chiíes a través de los siglos, nos vemos forzados a confrontar una imagen que imposibilita favorecer la idea de una identidad nacional étnica singular y única.

Aunque el árabe es el idioma dominante, a lo largo de todo el país se escuchan también el kurdo, el turco, el asirio, el armenio, el sirio y el persa. Y, a su vez, estos diversos grupos étnicos y lingüísticos reflejan una multitud de creencias religiosas. (Oficialmente, Iraq se mantuvo como un país secular desde el establecimiento de la monarquía hasta la caída del régimen de Sadam Huseín, resultado de la invasión estadunidense en abril de 2003.) La mayoría de la población musulmana se divide en adeptos chiíes y suníes; y, a pesar de que no se cuenta con censo estadístico oficial, se presume que los chiíes rebasan en número a los suníes. También hay un número significativo de kurdos, que en su mayoría son suníes musulmanes, y de turcos que se concentran en el norte del país, particularmente en los alrededores de Kirkuk. Una gran cantidad de iraníes se establecieron en los límites de los santuarios religiosos, en Náyaf y Kadhimiya, mientras que los mandeos hicieron lo mismo en Basora y en la zona sur más vasta de Iraq. La robusta población cristiana dentro del país engloba una variedad de orígenes y denominaciones y conforma un gran sector de la población del norte, mientras que los yazidíes se congregaron primordialmente en torno a las montañas de Jebel Sinjar. Sin embargo, la gran mayoría de la alguna vez vibrante comunidad judía de Bagdad (y de muchas otras ciudades iraquíes) abandonó el país por Israel a finales de la década de 1940.

 
De este entramado crisol cultural, comisioné catorce cuentos inéditos: diez de autores iraquíes y cuatro de escritores no iraquíes. Entre los no iraquíes, uno es estadunidense, otro iraní y dos son mujeres árabes originarias de Túnez y del Líbano. No obstante, estos cuatro autores han pasado tiempo en Bagdad y conocen muy bien la ciudad.

Ensamblar las historias en esta colección resultó ser una tarea ardua. En el mundo árabe no estamos completamente acostumbrados al concepto de encargar historias que giren en torno a un tema específico o que sean de cierta longitud preestablecida —y, en este caso particular, que incluso se sitúen en una ubicación concreta—, para posteriormente trabajar con el autor en las revisiones subsecuentes. En general, los autores árabes no están familiarizados con los procesos editoriales propios de Occidente, lo cual planteó algunos desafíos. Aún más importante, dado que ésta es la primera compilación de ficción policiaca iraquí que yo conozca, muy pocos de estos autores habían intentado escribir previamente literatura negra.

En términos generales, el desarrollo de la novela moderna es un fenómeno relativamente reciente en la literatura iraquí. La mayoría de las personas consideran Jalal Khalid, de Mahmoud Ahmed al-Sayed —publicada en 1928—, como la primera novela iraquí. Estructuralmente, el libro toma la forma de memoir, es decir, consta de las reminiscencias de un hombre iraquí que, en 1919, con veintitantos años, se muda a la India para escapar de la ocupación británica y termina casándose con una mujer judía que conoce durante sus viajes. Después de la segunda Guerra Mundial, los gigantes literarios estadunidenses y europeos, cuyas obras se traducían al árabe —si bien muchas personas las leían también en inglés—, ejercieron más influencias sobre los escritores iraquíes. Entre algunos de los pioneros de la literatura ficcional iraquí se cuentan: Abdul Malik Nouri, Ghaieb Tuma’a Farman, Fouad al-Tikerly y Mahdi Issa al-Saqr, quienes fueron sucedidos por renombradas figuras, como Fadhil al-Azzawi, Lutfiya al-Dulaimi y Muhammad Khudayyir, al igual que Abdul Rahman Majeed al-Rubaie y Mahmoud Saeed, entre otras. Sus cuentos y novelas exploraron la sociedad iraquí y los asuntos de la vida diaria: amor, venganza, romance, enfermedad, aislamiento. En años más recientes, algunas de estas obras incluso han adoptado características formales del realismo mágico y el existencialismo.

La novela iraquí se popularizó después de la invasión estadunidense de 2003 y de la caída del régimen de Sadam Huseín. En menos de quince años han aparecido cerca de setecientas novelas nacionales —más de las que emergieron a lo largo de todo el siglo XX—, entre las que se incluyen las que abordan temas contemporáneos como las sanciones impuestas por las Naciones Unidas, la guerra entre Iraq e Irán, la ocupación iraquí de Kuwait y, por supuesto, la invasión estadunidense a Iraq. Tal como se muestra en estas páginas, la literatura ha condenado tanto la ocupación estadunidense y la barbárica destrucción de Iraq como el régimen dictatorial anterior. Otras obras han abordado y criticado el dominio de los grupos militares religiosos y sectarios que actualmente controlan las calles de Bagdad. Entre los autores iraquíes más reconocidos que están escribiendo actualmente (muchos de los cuales se incluyen en esta antología) se encuentran Ahmad Saadawi, Nassif Falak, Betool Khedairi, Ali Bader, Inaam Kachachi, Diya al-Jalidy, Sinan Antoon, Mohsen al-Ramli, Duna Ghali, Dhia al-Jubaili y Shahad al-Rawi. Varias de sus obras se han traducido a otros idiomas. Frankenstein en Bagdad, de Ahmad Saadawi, ganó el International Prize for Arabic Fiction y es un éxito comercial en los Estados Unidos.

Si bien todos los iraquíes aceptarían prontamente que sus vidas siempre han sido noir, negras en términos de violencia, crueldad y pérdida, las historias de Bagdad noir se sitúan en los años posteriores a la invasión estadunidense en 2003, aunque una historia ocurre en 1950 y otras tres en las décadas de 1970 y de 1980. No obstante, es precisamente esta historia reciente de Iraq —la de los últimos decenios— la que sirve para informar el presente.

Hui del país unos pocos meses antes de que Sadam tomara el poder en julio de 1979. En aquel entonces, antes de que el régimen le declarara la guerra a Irán, el dinar iraquí valía 3.60 dólares estadunidenses (67.20 pesos mexicanos); hoy en día un dinar vale 0.00084 dólares (0.016 pesos). El país se encontraba en la cumbre de la prosperidad y se jactaba de contar con una fuerza de trabajo internacional y una clase media en ascenso. Tras mi llegada a Damasco, la policía secreta asiria me arrestó inmediatamente por ser un espía judío. Esto ocurrió por dos razones. En primer lugar, debido a mi nombre (a pesar de que en realidad soy de ascendencia asiria). En segundo lugar, a causa de la reacción de uno de los oficiales: cuando le expliqué que me dirigía al Líbano en búsqueda de un empleo, me miró incrédulo y gritó: “¡Cómo espera que crea eso cuando todo el mundo sueña con trabajar en Iraq!”

La guerra entre Iraq e Irán fue el inicio del fin de la sociedad civil iraquí. Con medio millón de soldados y medio millón de civiles asesinados en cada bando, se aniquiló eficazmente a una generación completa. Desafortunadamente, la mayoría de la producción literaria del momento glorificó el esfuerzo bélico en contra de lo que llegó a conocerse como los magi iraníes, es decir, todos los iraníes que supuestamente no profesaban la religión musulmana; y, claramente, se concedió la publicación oficial a muy pocos textos diferentes que contravinieran esta tendencia. La invasión de Kuwait en 1990, bajo órdenes de Sadam Huseín, cimentó la destrucción del estilo de vida iraquí. Tanto los diecisiete días de bombardeos en Bagdad y otras ciudades a manos de la coalición militar comandada por los estadunidenses en defensa de Kuwait, como los trece años siguientes de...



Ihre Fragen, Wünsche oder Anmerkungen
Vorname*
Nachname*
Ihre E-Mail-Adresse*
Kundennr.
Ihre Nachricht*
Lediglich mit * gekennzeichnete Felder sind Pflichtfelder.
Wenn Sie die im Kontaktformular eingegebenen Daten durch Klick auf den nachfolgenden Button übersenden, erklären Sie sich damit einverstanden, dass wir Ihr Angaben für die Beantwortung Ihrer Anfrage verwenden. Selbstverständlich werden Ihre Daten vertraulich behandelt und nicht an Dritte weitergegeben. Sie können der Verwendung Ihrer Daten jederzeit widersprechen. Das Datenhandling bei Sack Fachmedien erklären wir Ihnen in unserer Datenschutzerklärung.