E-Book, Spanisch, 288 Seiten
Reihe: 3P
Saraceno Discurso global, sufrimientos locales
1. Auflage 2018
ISBN: 978-84-254-3952-0
Verlag: Herder Editorial
Format: EPUB
Kopierschutz: 0 - No protection
Análisis crítico del movimiento por la salud mental global
E-Book, Spanisch, 288 Seiten
Reihe: 3P
ISBN: 978-84-254-3952-0
Verlag: Herder Editorial
Format: EPUB
Kopierschutz: 0 - No protection
Benedetto Saraceno (Génova, 1948) es neurólogo y psiquiatra formado en la escuela de Franco Basaglia. Entre los años 1996 y 2010 ha trabajado para la Organización Mundial de la Salud. Ha sido director del Departamento de salud mental y abuso de sustancias (1999-2010), y director del Departamento de Enfermedades no transmisibles (2007-2009), además de ser el responsable del proyecto Nation for Mental Health. Durante esta etapa se ocupó de la política de salud mental y promoción de los derechos humanos en diferentes países del mundo. En la actualidad es profesor de Salud global y políticas de salud mental en la Universidad de Lisboa, y dirige el Centro colaborador en salud mental de la OMS en la Universidad de Ginebra. Ha publicado una decena de libros y más de un centenar de artículos en revistas científicas. Su campo de trabajo se especializa en la psicología social, la epidemiología y la salud pública, haciendo especial énfasis en la cuestión de los derechos humanos.
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CAMBIOS SOCIOCULTURALES Y EXPERIENCIAS AUTOGESTIONADAS PARA UNA ATENCIÓN MÁS INTEGRAL Y COMUNITARIA DE LAS PSICOSIS
JORGE L. TIZÓN
Gracias a la insustituible colaboración de la Editorial Herder y de su organización en España, nuestra colección 3P (Psicopatología y Psicoterapia de las Psicosis) llega a su 25.o volumen. Y entre los balances que realizamos habitualmente de la colección,* ya hace tiempo habíamos sido conscientes de que el conjunto de la 3P podía estar quedando demasiado «políticamente correcto». Entre otras razones, por sus propios objetivos: presentar estudios y aportaciones empíricas más que publicaciones teóricas, filosóficas o ideológicas. También por el hecho de que gran parte de nuestros autores son de formación y adscripción anglosajona, y sabemos bastante de esa especie de «alergia» dominante entre los profesionales de esa procedencia y con esos intereses a bajar a los embarrados y deslizantes terrenos de la discusión ideológica y política.**
Por unas y otras razones, creemos que la orientación global de la colección podía resentirse de esa perspectiva «empirista» (en realidad, falta de perspectiva). Como muy bien dice Benedetto en este volumen, «las constricciones conceptuales y lingüísticas a las que está sujeta la bibliografía sobre el tema (…), por un lado, y el lenguaje genérico y políticamente correcto de los organismos internacionales, por otro», tienden a producir una deriva hacia el exceso de autolimitación y autocensura. Por eso nos alegramos de presentar un antídoto para las mismas. Además, escrito por el propio Saraceno.
La atención integral a las psicosis, el objetivo de la colección 3P, es, sin embargo, piedra de toque dentro del capítulo de la atención a la salud mental y del movimiento por la salud mental global, del que nos habla en este libro Benedetto Saraceno. Y no solo es piedra de toque en nuestro campo profesional, sino que, a nuestro entender, se trata de un elemento clave para medir la integración y democracia real reinantes en una sociedad: de hecho, la reciente historia de la humanidad es buena muestra de cómo pueden coincidir en un mismo siglo intentos de exterminio de las diferencias (y el exterminio de los pacientes con psicosis)1-4 con los intentos comunitarios y técnicos más profundamente democráticos y comunitaristas.5-18 Empero, esa perspectiva del tema más «global», ideológica o «política», había figurado en nuestra colección en escasas ocasiones, lo cual podría ser una importante carencia: como venimos postulando ininterrumpidamente desde 1978, la atención integral a la psicosis necesita de cambios no solo teóricos y organizativos, sino también políticos y culturales. Por todo ello (y por muchas otras razones que no es del caso resumir aquí), desde al menos 1978 mantenemos ese principio de que la atención a las psicosis es uno de los mejores indicadores de la democracia real de una sociedad.3,4,13-15
Como nos recuerda Saraceno, las prioridades para la reforma de la atención a la salud mental que suelen declararse en toda planificación pueden resumirse en cuatro grupos:
- La formación en salud mental del personal sanitario y comunitario del primer nivel.
- La promoción de la salud mental en la población general mediante campañas ad hoc.
- La formulación de normas y estándares para hacer cuantificable y evaluable la actividad del sistema de salud mental.
- La creación o consolidación de centros y niveles de excelencia en formación, investigación y práctica clínica.
Como puede deducirse con la mera lectura de esos objetivos globales de la planificación en salud mental, coinciden con lo que se necesitaría en el ámbito de la psicosis, ámbito que, si bien tiene que considerarse central en toda reforma psiquiátrica, suele hallarse aún más atrasado y controvertido que la atención a la salud mental en general.4,15 De ahí que, como defiende Saraceno, no deberían considerarse reales intentos de reforma o replanteamiento de la atención a las psicosis (y de la atención a la salud mental) las políticas y reformas técnicas que no apunten abiertamente hacia la reducción del aislamiento, el hospitalismo y la marginación. Que no se planteen, en consecuencia, la reducción sistemática de la atención intrahospitalaria y del sobredimensionado número de camas en los hospitales psiquiátricos, pero con un desplazamiento coetáneo y multiplicado a favor de inversiones en los servicios territoriales y comunitarios; que no apunten abiertamente hacia la creación de estructuras residenciales extrahospitalarias para pacientes con patologías graves y sin recursos familiares, hacia la promoción de programas de inserción laboral y hacia la creación de mecanismos de vigilancia sobre las violaciones de los derechos de los pacientes. Como puede observarse, toda una serie de «parientes pobres» de la asistencia a las psicosis en numerosos países aparentemente «desarrollados».*
Por eso resulta especialmente valioso para nuestra colección publicar en ella el último libro de Benedetto Saraceno, director del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre los años 1999 y 2010. Nadie mejor que él para proporcionar una perspectiva de la salud mental en el siglo XXI que tenga en cuenta, por un lado, las políticas de la OMS y los países y agrupaciones que están empeñados en el cambio y, por otro, la conexión entre políticas globales (nacionales, supranacionales y de la OMS) y políticas y experiencias locales en decenas de países. Todos los usuarios, familiares, clínicos o investigadores del ámbito de las psicosis deberían tener una idea de qué se está haciendo a nivel global (vale decir «en el globo», a nivel mundial) sobre el tema.
¿Quién mejor que el propio Benedetto Saraceno para proporcionar esa «visión bifocal», tanto por su experiencia político-institucional como por sus dotes didácticas e ideológicas? Con la ventaja de que pocas personas como él pueden proporcionar la variedad de visiones y experiencias de todo el mundo que la atalaya de su puesto en la OMS le ha garantizado. Así, en el presente volumen nos ilustra acerca de experiencias renovadoras y altamente diferentes en países como Brasil, Chile, Paraguay, Nicaragua y Venezuela, o en la India y Sri Lanka, o en Italia, Portugal, España, Estados Unidos, Reino Unido, las naciones del este europeo y las «repúblicas bálticas», o en los territorios palestinos ocupados (Cisjordania y Gaza) y en Jordania, Burundi, Egipto… Y con una más que interesante descripción del «quién es quién» en cuanto a personas, organizaciones, proyectos y movimientos en esas experiencias de renovación a nivel mundial.6-8,12,16,17
El paradigma para comprender y atender la psicosis está cambiando, como está cambiando el paradigma dominante en psiquiatría y salud mental. Precisamente por ello es indispensable relacionar esa perspectiva general, planificadora, teórica e institucional, con las experiencias e intentos locales, adaptados a entornos concretos y más o menos autogestionadas. Porque, por otro lado, los cambios a nivel de estados y políticas nacionales, supranacionales, y de ámbitos geográfico-culturales más amplios, constituyen la única posibilidad de «sostenibilidad» de las experiencias locales, por ricas que estas sean. Es decir, que necesitamos hoy reafirmar una dialéctica top-down y botton-up: el tema central de este libro.
Una de las razones que nos obligan a ello es la repetida experiencia, que muy autocríticamente expone Saraceno, de cómo las políticas globales son una y otra vez captadas, deformadas y desviadas por el establishment psiquiátrico y farmacológico. De ahí que defienda esa dialéctica down-up-down como la única vía para lograr cambios reales y radicales en la atención a la salud mental y a las psicosis en los años venideros:3-6,12 desarrollar una estrategia global capaz de tener en cuenta los movimientos locales y autogestionados e imbricarlos con perspectivas más amplias, nacionales, supranacionales, culturales y supraculturales, que tengan en cuenta la práctica, pero también la teoría, la epistemología y la política.
Como el propio Saraceno argumenta, tenemos demasiados ejemplos de cómo la acción e incluso el pensamiento del movimiento por la salud mental global16,17,12 quedan reducidos con demasiada frecuencia a meros intentos de globalización del modelo biomédico de la psiquiatría. También tenemos muestras, aunque menos conocidas salvo para personas colocadas en atalayas mundiales, de cómo los sujetos y las poblaciones supuestos beneficiarios de la salud mental global, son sistemáticamente excluidos de la concepción y de la implementación de los proyectos de salud mental —y el durísimo adverbio («sistemáticamente») es del propio exdirector de salud mental de la OMS.
Son abrumadores los ejemplos, una y otra vez repetidos, de esa perspectiva (o falta de perspectiva), más comunes aun en el ámbito de las psicosis: basta con repasar la mayor parte de las propuestas y planes realizados por gobiernos, agencias de cooperación, asociaciones profesionales o grupos internacionales de expertos, y auditar después su realización. Entre otras razones, conspiraciones...




