E-Book, Spanisch, 336 Seiten
Oberst / Azkarraga Afán de poder
1. Auflage 2023
ISBN: 978-84-254-4895-9
Verlag: Herder Editorial
Format: EPUB
Kopierschutz: 0 - No protection
Sociedad, salud mental y educación desde una visión actual de Alfred Adler
E-Book, Spanisch, 336 Seiten
ISBN: 978-84-254-4895-9
Verlag: Herder Editorial
Format: EPUB
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Ursula Oberst es doctora en Psicología y profesora titular de Psicología de la Universidad Ramon Llull de Barcelona, donde coordina un máster internacional de formación permanente en counseling adleriano. Es autora de múltiples publicaciones científicas y divulgativas sobre la influencia de las redes sociales en la salud mental y sobre la Psicología Individual de Alfred Adler. Trabaja además como psicoterapeuta adleriana en consulta privada. Joseba Azkarraga es doctor en Sociología y Psicología, y trabaja como profesor en la Universidad del País Vasco. Ha investigado y publicado sobre la economía social vasca, el cambio social contemporáneo y la crisis ecosocial. Su principal tema de investigación es la dimensión subjetiva y psicosocial del decrecimiento/poscrecimiento. Realiza intervenciones terapéuticas en consulta privada como counselor adleriano.
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Introducción. El afán de poder
URSULA OBERST1 y JOSEBA AZKARRAGA2
Alfred Adler identificó el afán de poder como el núcleo no solo de los trastornos psicológicos, sino del sufrimiento psicológico en general y del mal que infligimos a los demás. Esta es la tesis fundamental que retomamos y desarrollamos a lo largo de este libro.
Pero ¿por qué un libro sobre esta idea y sobre la Psicología Individual de Alfred Adler (Psicología Adleriana), una teoría psicológica que en muchos círculos académicos y profesionales en España y Latinoamérica se desconoce o se considera obsoleta (o de la que se tiene una idea profundamente equivocada)? ¿Por qué este interés por un médico y psicoterapeuta vienés, colaborador y disidente de Sigmund Freud, que nació en 1870 y que murió en 1937? ¿Y por qué justo ahora, en esta época en la que la humanidad está inmersa en una profunda crisis, que bien se podría considerar una crisis de civilización?
Para responder estas preguntas nos serviremos de tres argumentos. En primer lugar, la Psicología Individual como psicoterapia sigue vigente en muchos países, entre ellos España y Latinoamérica. En segundo lugar, la visión de la Psicología Adleriana como filosofía de vida va más allá de su uso clínico. Y en tercer lugar, los autores de este libro estamos persuadidos de que la visión adleriana puede ofrecer orientaciones y sugerencias fértiles para abordar el problema tal vez más acuciante al que se enfrenta la humanidad en el momento actual, y que marcará su devenir: la profunda crisis socioecológica y civilizatoria en la que estamos inmersos. La primera parte del libro aborda dicha crisis sistémica, para después desplegar las ideas adlerianas que podrían resultar inspiradoras para entenderla y enfrentarla.
Su actualidad como psicoterapia
La Psicología Individual fue fundada oficialmente en 1911 por Adler tras su escisión del Psicoanálisis de Sigmund Freud. Si un autor llega a ser considerado «clásico» cuando constituye un murmullo de fondo que inspira formas subsiguientes y cuando su legado se infiltra en los pliegues profundos que conforman un campo determinado, con Adler bien podríamos estar ante un «clásico moderno» de la psicoterapia, de la psicología y de la psicología social. Es muy posible que la psicología de Adler sea una de las más influyentes en la historia de la psicología contemporánea, aunque como bien señala Munné (1988), su influencia parece haber operado subrepticiamente, de manera sigilosa y encubierta.
A pesar de la falta de reconocimiento explícito y del escaso conocimiento de su obra, tanto por psicólogos como por psicoterapeutas, Adler es una de las bases indiscutibles de la psicoterapia cognitiva y constructivista; también es un pionero de las terapias humanistas, existenciales y sistémicas. En relación con la psicología de la educación, sus aplicaciones en el ámbito educativo constituyen referencias ineludibles. Incluso en el caso del psicoanálisis, el interesante giro relacional que se ha producido en las últimas décadas se superpone plenamente con la concepción relacional y sistémica que Adler elaboró de la naturaleza y la psique humanas (desde el inicio, Adler vio que el ser humano se constituye en una matriz relacional), y también coincide con la relación terapéutica cercana y empática que Adler siempre profesó y practicó, y que hoy domina la escena psicoterapéutica. Examinado desde el ámbito de lo psicosocial, la orientación de Adler fue fundamentalmente social. De hecho, ha sido considerado como la figura fundamental de una psicología profunda que intentó toda una corrección de la miopía del psicoanálisis clásico en relación con los condicionamientos sociales de la personalidad. Tras esa tradición siguieron figuras como Karen Horney, Erich Fromm y Harry Stack Sullivan (Hall y Lindzey, 1984). Por todas esas conexiones con las distintas escuelas psicoterapéuticas actuales, no asombra que Albert Ellis se refiriera a Adler como «el verdadero padre de la psicoterapia moderna, quizás incluso más que Freud» (Ellis, 1970:11).
No contó con la elegancia estilística de Freud ni con el trasfondo de conocimiento filosófico de Jung, pero sí con una portentosa perspicacia para desentrañar las complejidades psicológicas de la vida humana. Buena parte de los fundamentos principales de las psicoterapias que más se practican hoy tienen mucho que ver con las intuiciones fundamentales de nuestro autor. Llama profundamente la atención hasta qué punto el mismo Adler alcanzó a ver la posibilidad de que su escuela se convirtiera en ese murmullo de fondo, en ese fenómeno casi omnipresente aunque subrepticio, no explícito e incluso olvidado, y así lo señaló: «podría llegar un momento en que el nombre de uno ya no fuera recordado; incluso podría olvidarse que nuestra escuela alguna vez existió. ¡Pero esto no importa, porque todos los que trabajan en nuestro campo actuarán como si hubieran estudiado con nosotros!» (Painter, 1988:33).
Hay que admitir que buena parte del olvido probablemente se deba al hecho de que Adler no mostró excesivo interés en moverse por los círculos académicos y profesionales, sino por divulgar sus ideas entre el gran público. Se le criticó que en sus conferencias y obras usara un lenguaje llano y que solo hablara desde el «sentido común», algo que en los círculos académicos genera una especial aversión. «Ojalá más psicólogos lo hiciesen», fue su réplica (Mosak,1989). Es probable que este lenguaje de sentido común haya sido uno de los factores que más hayan contribuido a esta incorporación de nociones adlerianas en otras teorías, sin dar crédito alguno al original. No obstante, es posible que Adler se sitúe hoy en los márgenes del pensamiento psicoterapéutico, psicológico y psicosocial debido a otra razón de peso: pensamos que muchas de sus aportaciones fueron demasiado avanzadas en su tiempo. De alguna manera, estaban fuera de sintonía con las metáforas del momento, y por eso fueron descartadas, para luego ser asimiladas en posteriores avances en el conocimiento.
Para hacer justicia, señalaremos también que otras escuelas psicoterapéuticas han contribuido de forma notable a la evolución y actualización de la teoría adleriana contemporánea. Por supuesto, la Psicología Adleriana ha evolucionado a medida que lo ha hecho el pensamiento y la ciencia (por ejemplo, Adler, como buena parte de la profesión médica de su tiempo, consideró la homosexualidad una enfermedad y una condición tratable mediante la medicina y la psicoterapia, algo que hoy es completamente rechazado por la comunidad adleriana). Y por último, aunque no menos importante, dentro de la misma Psicología Individual hay diferentes matices que no vamos a discutir, pero que se pueden consultar (véase Eife, Mansager y Witte, 2021; Ferrero, 2018). A grandes rasgos, encontramos a quienes tienen una visión más psicodinámica de la Psicología Individual (especialmente en los países de habla alemana), y a otros que se basan más en las aportaciones de Rudolf Dreikurs, psiquiatra adleriano austríaco emigrado a Estados Unidos.
En España, la Psicología Individual tuvo una recepción breve de la mano de Ferenc Oliver Brachfeld (1908-1967), un lingüista húngaro y discípulo de Adler que se afincó en Barcelona y que luego emigró a Venezuela, donde siguió con la diseminación del pensamiento adleriano. Su libro Los sentimientos de inferioridad, de 1935, reeditado en 1970, despertó un notable interés entre médicos, psicoterapeutas y, curiosamente, juristas de aquella época. La Guerra Civil y el franquismo, como en el caso de tantas otras cosas, provocaron la suspensión de este movimiento incipiente, aunque tanto en España como en América Latina siempre ha habido círculos de profesionales, académicos y editoriales que publicaban traducciones al castellano de las obras de Adler y textos sobre Adler.
La Psicología Adleriana está vigente en muchos países del mundo, en algunos como psicoterapia oficialmente reconocida —y costeada— por el sistema público de salud, como es el caso de Alemania y Austria; en otros países es un modelo psicoterapéutico de alto prestigio y ampliamente usado por los profesionales de la salud mental, como es el caso de varios países europeos, Estados Unidos o Israel; y en otros, como un descubrimiento y proyecto nuevo (diversos países de Latinoamérica, Europa del Este y Asia, donde destacan Corea, Taiwán y Japón). A este nuevo auge de la Psicología Adleriana ha contribuido la Disciplina Positiva, un enfoque educativo (parenting) basado en las aportaciones de Adler y de la «Educación Democrática» de Dreikurs, que desde hace dos décadas está en expansión en todo el mundo. De hecho, tanto Adler como sus colaboradores y sucesores siempre estuvieron especialmente interesados en la prevención de trastornos psicológicos y crearon institutos psicopedagógicos y programas de formación para padres, madres y docentes escolares basados en la Psicología Individual.
Este renacimiento de la Psicología Individual también suscita una demanda de formación adleriana en psicoterapia o counseling (orientación psicológica), hasta ahora apenas existente en países de habla hispana. Desde hace unas décadas existe un instituto en Uruguay que imparte formación; desde 2015, la Asociación Española de Psicología Adleriana (AEPA), y desde 2019, la Asociación Latinoamericana de Psicología Adleriana (ALAPA). Finalmente, contamos con un máster internacional en...




