E-Book, Spanisch, 192 Seiten
Reihe: Aletheia
Depalma Espacios litúrgicos de mujeres
1. Auflage 2020
ISBN: 978-84-9073-592-3
Verlag: Editorial Verbo Divino
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
Revisar el pasado, transformar el presente, diseñar el futuro
E-Book, Spanisch, 192 Seiten
Reihe: Aletheia
ISBN: 978-84-9073-592-3
Verlag: Editorial Verbo Divino
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
¿Cuál ha sido la contribución de la reflexión teológica de las mujeres a la teología litúrgico-sacramental? Este libro aborda la relación entre los estudios litúrgicos y los aportes de las mujeres en sus diversas corrientes, teóricas y prácticas, desde las teologías de género hasta las teologías feministas. Para ello se parte de una recuperación historiográfica que muestra cómo, en todos los tiempos, han existido mujeres que han hecho de la liturgia el eje de sus vivencias religiosas. A partir de la base histórica, se abren diversos planteamientos actuales de teología litúrgica y se plantea la necesaria apertura y despliegue de las dimensiones simbólicas, rituales y sacramentales, tanto a nivel personal y colectivo como comunitario y eclesial.
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PRESENTACIÓN
Había llegado el momento de que, sobre la base de un diseño de reconstrucción complexiva del conocimiento litúrgico-sacramental, se hiciera una síntesis en la que, a través de una relectura general, se recogiera la contribución que la «teología de género» ha sido capaz de dar hasta ahora, y que puede dar aún más mañana, a la renovación de la conciencia eclesial en el sentido teológico de la liturgia y en el papel que el pensamiento y la práctica de las mujeres pueden ofrecer a este desarrollo. Es evidente que esta tarea tenía condiciones de existencia muy específicas: era necesario primero llevar a cabo una reconstrucción de la metodología del trabajo sobre fuentes e historia. Las nuevas pruebas requerían un debate sobre el concepto de liturgia y la metodología histórica para acceder a una visión menos unilateral y más equilibrada de la tradición. El libro de Paula Depalma responde con nitidez y fluidez a esta perspectiva, proponiendo una síntesis de la relación «mujeres/liturgia» que merece una cuidadosa consideración.
El diseño de este volumen, originalmente derivado de una investigación doctoral en la Pontificia Universidad Sant’Anselmo, y cuidadosamente guiada, con pasión y experiencia, por la profesora Marinella Perroni, es singularmente lúcido. Se trata de averiguar cómo, sobre la base de la nueva comprensión que el Concilio Vaticano II, en particular la constitución litúrgica Sacrosanctum concilium, se puede configurar de una manera nueva un «espacio» para la participación de las mujeres en la liturgia et quidem en la estructura formal e institucional de la Iglesia.
1. La estructura del texto
Como se trata de un estudio muy preciso, merece una presentación detallada y oportuna. El diseño con el que se presenta la obra ya es interesante. Después de una Introducción, el primer capítulo se dedica a ilustrar algunas «claves metodológicas» para describir adecuadamente los «espacios litúrgicos de la mujer»: se trata de entender la liturgia según una perspectiva dinámica, con una implicación recíproca entre la fe celebrada y la fe vivida, profundizando en las diferencias entre la teología litúrgica y la teología sacramental, y ofreciendo algunos principios metodológicos valiosos en vista de una apreciación de la diferencia de género. Un segundo capítulo propone una amplia «revisión del pasado» que, pasando por la Iglesia primitiva, llega a la consideración del «movimiento litúrgico de la mujer», con numerosas observaciones tan pertinentes como agudas. La reinterpretación histórica resultante es muy concisa, pero igualmente evocadora. Esto conduce a un tercer capítulo dedicado a la «transformación del presente». En este capítulo el material se organiza de dos maneras: por autoras, en la primera parte, y por temas, en la segunda. El resultado es un relato articulado de las principales voces y temas que animan el debate actual en el campo de la teología feminista, tomando como tema la liturgia y los sacramentos. El cuarto capítulo está finalmente dedicado a «diseñar el futuro» e investiga cuáles son las líneas de desarrollo probables del pensamiento de la mujer, con la mejora del papel de los laicos en el proceso de simbolización y ritualización que afecta a las sociedades actuales con alta diferenciación, como un desafío a la fe cristiana y a la centralidad que en ella juega el misterio pascual.
2. Un fruto del movimiento litúrgico
Una primera consideración que creo debería proponer al lector se encuentra en el entorno original de este estudio. Está claro, de hecho, que pretende colocarse explícitamente en el hervidero de esa «historia del movimiento litúrgico» que ha desarrollado un nuevo concepto de liturgia, que, precisamente en toda su novedad, es capaz de poner en marcha energías y recursos en todo el cuerpo eclesial, llamando a todos –hombres y mujeres– a reconocerse a sí mismos como una parte activa del misterio pascual. Este desarrollo, como es evidente, constituye uno de los horizontes fundamentales de la comprensión de los «espacios litúrgicos» que las mujeres, gracias a esta nueva teoría del culto ritual, no solo pueden «ocupar», sino «revestir y encarnar» con todas sus experiencias e identidad. Curiosamente, la perspectiva de la autora busca superar las lecturas solo «eclesiológicas» o solo «ministeriales» de la relación entre mujer y liturgia. Más bien, está interesada en salir de esta alternativa hermenéutica drástica, para mejorar más bien todo el alcance de las expresiones y experiencias litúrgicas que tienen –o pueden tener– a la mujer como sujeto. En esta dirección se mueve la identificación de trece principios, que han guiado la evolución teórica e histórica de la reconstrucción de la tradición. La identificación de estos principios estructura una perspectiva de gran potencial hermenéutico: la consideración de la categoría de «género» como principio de análisis (1), la elaboración de una historiografía «ascendente» (2), la abstención de nombrar constantes (3), la abstención de la definición de reconfigurando el canon de las fuentes (4), revisar la periodización litúrgica (5), redefinir los centros de gravedad de los ritos (6), reconsiderar las prohibiciones litúrgicas (7), reinterpretar las bases antropológicas de la liturgia (8), respetar las diferencias (9), regenerar el ciclo santoral (10), reinterpretar textos litúrgicos (11), desarrollar una narrativa litúrgica para las mujeres (12) y finalmente asumir la continuación de la investigación metodológica (13). Todos estos principios se superponen ante todo a una gran reconstrucción histórica, producida a raíz de la investigación de Teresa Berger. En el horizonte judío y grecorromano, se abre un espacio de acción litúrgica cristiana en el que las mujeres tienen un papel sustancial y significativamente nuevo. La transición del cristianismo al rango de «religión imperial» implica cambios profundos en todos los «sujetos litúrgicos». Pero es cierto que varias mujeres adquieren papeles importantes, mientras que también se desarrolla una vida ascética femenina, asumida de manera personal o comunitaria. Aparecen mujeres peregrinas, vírgenes que bendicen y abadesas con poder de jurisdicción. A la presentación de los primeros siglos sigue, con un salto significativo pero justificado, la consideración del siglo pasado: el movimiento litúrgico, que también marcó el enfoque del método de investigación, se convierte en el lugar de desembarco, implacable, del análisis histórico. Cabe señalar que solo a partir del siglo XX la reconstrucción de la historia de la liturgia comienza a considerar la diferencia de género como significativa. No solo algunas mujeres son temas relevantes del movimiento litúrgico, sino que el movimiento en sí está entrelazado con la nueva subjetividad que se afirma, produciendo nuevas categorías y narrativas. Nacen proyectos rituales, nacen reflexiones teóricas específicas, nacen experiencias y discusiones.
En el contexto de este nuevo espacio de experiencia y reflexión, la autora se dedica a presentar estudios pioneros en el campo de la teología sacramental feminista: son obras que toman la perspectiva de género, que se analizan junto con la exposición de las principales categorías que son procesadas por ellos. En esta tercera parte de la obra se presentan los estudios de autoras como Procter-Smith, Arana, Eller, Caron, Starhawk, Ross, Berger y muchas otras. Y las áreas específicas de reflexión se refieren a la elaboración lingüística, la renovación de la comprensión de la autoridad ministerial y una nueva hermenéutica bíblica, capaz de asumir la perspectiva de género en profundidad.
3. Algunas perspectivas concluyentes
La obra termina con un capítulo de «diseño del futuro», en el que, explícitamente, el peso de la consideración cambia del plano histórico al plan teológico: no se pretende reconstruir un asunto, sino que se indican campos de fuerza, emergencias proféticas y horizontes de posible desarrollo. La primera de estas nuevas pruebas se encuentra precisamente en el nuevo papel en que los laicos han asumido, con su participación activa en la vida y la liturgia de la Iglesia. Sin embargo, para considerar adecuadamente este primer punto, hay que preguntarse no solo cómo entender este «actuous participatio», sino también la relación entre este y la secularización que ha caracterizado la vida de los bautizados en los últimos años cien años. En este sentido, por lo tanto, será una «nueva experiencia secular de fe» la que influirá profundamente en la forma en que celebramos el misterio. Esto implica inevitablemente una reescritura paciente de las relaciones entre significados teológicos, formas rituales y experiencias místicas.
Un examen más detallado de estas dinámicas complejas, entre la experiencia, el sentido y la codificación simbólico-ritual, es capaz de manifestar algunos puntos destacados: la externalización corporal de la experiencia es un pasaje irreparable con el que una tradición codifica sus mensajes, y eso responde a lógicas no lineales, sino complejas. Estas mediaciones se basan en una «historia amplia», que incluye las formas de ritualización de la vida cotidiana, articuladas según variables que cambian en el tiempo y el espacio, de las cuales la tradición ha sido capaz de enriquecerse en el pasado y que también espera para las próximas generaciones el mismo intercambio precioso y original.
Lo que la autora ha dicho, hasta ahora, a nivel individual, también se aplica...




