Darío | Cuentos completos | E-Book | www2.sack.de
E-Book

E-Book, Spanisch, Band 263, 436 Seiten

Reihe: Colección Popular

Darío Cuentos completos


1. Auflage 2023
ISBN: 978-607-16-7802-7
Verlag: Fondo de Cultura Económica
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)

E-Book, Spanisch, Band 263, 436 Seiten

Reihe: Colección Popular

ISBN: 978-607-16-7802-7
Verlag: Fondo de Cultura Económica
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)



Más allá de lo que signifiquen para la historia de la literatura en Hispanoamérica, y aparte y por encima del oficio instrumental y complementario que les corresponda en el estudio del Darío poeta, esos cuentos pueden por sí aspirar a una dignidad propia y autónoma, a una justa y suficiente inmortalidad. Esta edición completa de los cuentos del poeta nicaragüense fue publicada por primera vez en Biblioteca Americana en 1950. En esta edición en la colección Popular no se omitió ningún texto y se incluyeron los ensayos introductorios de Raimundo Lida y Ernesto Mejía Sánchez.

Rubén Darío (Nicaragua, 1867-1916), seudónimo utilizado por Félix Rubén García Sarmiento, fue poeta, periodista, diplomático y el máximo representante del modernismo literario. Desde muy joven demostró el talento de su pluma y su capacidad lírica; avivó la creación de una corriente literaria propia e independiente de Europa.
Darío Cuentos completos jetzt bestellen!

Autoren/Hrsg.


Weitere Infos & Material


1 También por entonces escribe Darío, en colaboración con Eduardo Poirier, la improvisada Emelina (1887); no parece que este libro pueda identificarse, como alguna vez se ha propuesto, con el que la primera edición de Azul anunciaba bajo el título de La carne, irónicamente comentado luego por Juan Valera. Otros intentos de novela, bien posteriores: El hombre de oro (1897) y Oro de Mallorca (entre 1913 y 1914).

2 Sobre la intención a que en general responden estos retoques, véase más abajo, p. 44, nota 41.

3 “El pobre narrador de cuentos, el pobre poeta”, dice de sí alguna vez, contrastando humorísticamente ese doble oficio con el mucho más difícil que le ha tocado en suerte: el de cronista (La semana, I, en El Heraldo de Valparaíso, 11 de febrero de 1888; Silva Castro, Obras desconocidas de Rubén Darío, Santiago, 1934, p. 111).

4 Imágenes parecidas evoca el canto del ruiseñor, en Un cuento para Jeannette, desde la ventana de la princesa Vespertina: “…en un país remoto está el príncipe Azur, que ha de traer a tus labios y a tu corazón las más gratas mieles”.

5 Y en los versos franceses de Helda: “et plastique, amoureuse, et pleureuse, et rieuse”. Comp. en La première maîtresse de Catulle Mendès (p. 232 en la edición de París, 1887): “une bouche triomphante, lacérante, absorbante”.

6 “Recién abierta rosa rosada”, la llamará Rubén en su Autobiografía, Barcelona, s. a., p. 133.

7 Ejemplo, estos deliberados jugueteos formales que quitan todo empaque a los versos de circunstancias En el álbum de Raquel Catalá:

… y que en su carrera

conduce a la más

bella niña que

puede uno soñar.

… Y tan visionarias,

ligeras, y tan

de espuma y de nube

que serían las

lágrimas aladas

de la tempestad.

Adviértase cómo colabora en esta sistemática distorsión el que resulten acentuadas, en final de verso, palabras normalmente átonas como que y las.

8 De 1886 data su crónica de Un viaje a Rivas (en El Imparcial de Managua; ahora en Diego Manuel Sequeira, Rubén Darío criollo, Buenos Aires, 1945, pp. 283-286). Al tono burlesco de este artículo contribuye su aparatosa subdivisión en muy breves capítulos numerados, cuyos finales suelen destacarse con frases particularmente humorísticas.

9 En Chile.

10 Un cuento de 1893, En la batalla de las flores, reelabora incidentalmente el mismo tema. Aquí es el propio Apolo, de incógnito en Buenos Aires, quien recita en los jardines de Palermo el elogio de las flores, por cierto más condensado e inspirado que en el cuento juvenil.

11 A la semejanza literal de ese estribillo con el “Beat! beat! drums! —Blow! bugles! blow!’” de Whitman, se añade precisamente su análogo papel en la estructura de una y otra composición.

12 Dada la brevedad del pasaje, estas cuatro estrofas, por mucho que recuerden las de La canción del oro (“Cantemos… Cantemos…”), no llegan a estorbar la unidad del cuento. Es natural que Valera no extendiese a ellas el reproche —excesivo, por otra parte— que le mereció el “método” utilizado en La canción: “el método es crear algo por superposición o aglutinación, y no por organismo”.

13 Véase su nota primera a ese cuento, en el presente volumen.

14 Comp. El velo de la reina Mab, con sus ya citadas fórmulas introductorias para cada uno de los cuatro himnos en prosa.

15 Cf. Obras poéticas completas, Madrid, M. Aguilar, 1941, pp. 355-357: “Una noche / tuve un sueño…” Y después del relato macabro-burlesco: “Muy ufano / dice el médico / que la causa / de estos sueños…”, etc.

16 “¿Feliz, dirás, tal estrella, / Emelina? No fue así…” (Obras poéticas completas, p. 296). La Emmeline de Musset —y no parece casual la coincidencia de los nombres— abunda en frases análogas: “mais, direzvous, c’est de l’amour; patience, madame, pas encore”, “Vous vous souvenez sans doute, madame…”; “Vous connaissez ce bois, madame; vous souvenez-vous de l’allée des Soupirs?” Así también en Les deux maîtres ses, del mismo Musset: “Croyez-vous, madame…?”, “me direz-vous”, “demandez-vous”, “oui, madame, elle pleurait”.

17 Libro II, in fine.

18 Obras poéticas completas, pp. 422 y sig.

19 Obras poéticas completas, pp. 32 y sig.

20 Bohardilla romántica que, por lo demás, encontramos en La première maitresse (París, 1887, huitième mille, p. 308): “… Dans des mansardes, dans des chambres d’hôtel gami, n’importe, de jeunes hommes usaient leurs forces à la poursuite d’un lointain idéal…”

21 El poeta, en Obras poéticas completas, pp. 123-129.

22 Abrojos, número 40, en Obras poéticas completas, p. 379.

23 Es significativo que un distinguido historiador de las letras hispanoamericanas se refiera a los cuentos de Azul diciendo que narran “los sufrimientos y sueños de un poeta pobre entre burgueses ricos”. El tema es, en efecto, tan insistente y característico que ha llegado a borrar, en la memoria del lector, los otros temas de la misma obra.

24 Con parecido matiz de desprecio aparecen en Febea, aplicados a los malos versos de Nerón. De otro modo se utilizan en Respecto a Horacio, donde el poeta, descrito a la vez con envidia y elogio por su rival, Lucio Galo, “desgrana dáctilos como uvas; deshoja espondeos como rosas”.

25 Sobre este “subtema”, como lo llama Pedro Salinas, véase el capítulo XI de su magistral estudio (La poesía de Rubén Darío, Buenos Aires, 1948, pp. 257-281); cf. también las pp. 23-28 del capítulo I.

26 Víctor Hugo y la tumba; en Obras poéticas completas, pp. 332-343.

27 La cabeza.

28 El porvenir y Dedicatoria, en Obras poéticas completas, pp. 228 y 430.

29 Contreras, Rubén Darío. Su vida y su obra, París, 1930, p. 83. Allí mismo la cita de Díaz Romero.

30 “Eso es literatura… Eso es lo que yo abomino” (Dilucidaciones, prólogo a El canto errante, en Obras poéticas completas, p. 626).

31 Cf. el discurso de Lugones a la memoria de Rubén, 21 de mayo de 1916, en Rubén Darío, Poemas escogidos, México, “Lectura Selecta”, 1919, p. 19.

32 Así, en Cuento de Pascuas, ¡A poblá!… y En la batalla de las flores, sus referencias a los argentinos Mansilla, Guido Spano, Obligado, Lugones, Gerchunoff y otros.

33 Autobiografía, p. 153. Nótese asimismo la escasa atención que mereció de Rubén un tema tan próximo al de la bohemia (y, por lo demás, tan grato a los narradores franceses que él admiraba) como el de la liaison dangereuse que acaba por destruir al artista: el tema de Manette Salomon y de Sapho.

34 Rapport sur la poésie, citado por el propio Darío en Letras, París, 1911, p. 173. Las declaraciones de independencia o indiferencia frente a toda escuela (Machado: “¿Soy clásico o romántico? No sé…”; Nervo: “Escribo como me place”; Chocano: “Las águilas van solas”) llegan a hacerse un lugar común después de Prosas profanas; antes se habían dado ya en ambientes de intensas y variadas lecturas francesas, como el de la Revista Azul y sus precursoras, o como ese Buenos Aires de 1880 en que Carlos Monsalve escribía: “¿A qué escuela pertenezco? Clásico, romántico o naturalista (nunca he tratado de darme cuenta de ello), he seguido siempre mis propias inspiraciones, sin tomar a nadie por modelo”. Véase Hortensia Lacau y Mabel Manacorda de Rosetti, Antecedentes del modernismo en la Argentina, en Cursos y Conferencias, Buenos Aires, abril-junio de 1947, p. 190.

35 “La palabra whim teníala escrita en su cuarto de labor un fuerte hombre de pensamiento cuya sangre no era latina”; “el arte no es un conjunto de reglas, sino una armonía de caprichos” (Obras poéticas completas, pp. 620 y 627).

36 Historia de mis libros, en Antología: Poesías de Rubén Darío, Madrid, 1916, p. 10.

37 Algunos pocos ejemplos: “en carrera veloz...



Ihre Fragen, Wünsche oder Anmerkungen
Vorname*
Nachname*
Ihre E-Mail-Adresse*
Kundennr.
Ihre Nachricht*
Lediglich mit * gekennzeichnete Felder sind Pflichtfelder.
Wenn Sie die im Kontaktformular eingegebenen Daten durch Klick auf den nachfolgenden Button übersenden, erklären Sie sich damit einverstanden, dass wir Ihr Angaben für die Beantwortung Ihrer Anfrage verwenden. Selbstverständlich werden Ihre Daten vertraulich behandelt und nicht an Dritte weitergegeben. Sie können der Verwendung Ihrer Daten jederzeit widersprechen. Das Datenhandling bei Sack Fachmedien erklären wir Ihnen in unserer Datenschutzerklärung.