E-Book, Spanisch, 384 Seiten
Comfort En esto pensad
1. Auflage 2020
ISBN: 978-1-4245-6168-1
Verlag: BroadStreet Publishing Group, LLC
Format: EPUB
Kopierschutz: 6 - ePub Watermark
Sabiduría para la vida de Proverbios
E-Book, Spanisch, 384 Seiten
ISBN: 978-1-4245-6168-1
Verlag: BroadStreet Publishing Group, LLC
Format: EPUB
Kopierschutz: 6 - ePub Watermark
Ray Comfort is an internationally known evangelist and founder the Living Waters Ministries. He is the best-selling author of more than 70 books, including, Hitler, God and the Bible and You Can Lead an Atheist to Evidence But You Can't Make Him Think.
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Enero 1
Los hombres y sus cuevas
El hijo sabio es la alegría de su padre,
el hijo necio es el pesar de su madre
—PROVERBIOS 10:1
Padres y madres reaccionan de manera distinta ante los problemas de la vida. Cuando tengo un problema, prefiero no hablar al respecto. Prefiero retirarme a una cueva y reflexionar silenciosamente hasta encontrar una solución. Por lo general, las mujeres prefieren hablar de sus problemas, lo cual les hace sentirse aliviadas de la carga.
Hace muchos años, cuando dirigía un centro para la prevención de las drogodependencias, descubrí que los padres dan a menudo por perdidos a sus hijos drogadictos. Su actitud era: Sin embargo, las madres suelen ser más compasivas y empáticas con sus hijos atrapados en la terrible telaraña de la drogodependencia.
Los cristianos no deberíamos reaccionar como lo hace el típico hombre, sino tomar el camino de la compasión y permitir que la pesadumbre que suele acompañarla nos lleve a la oración.
REFLEXIÓN: ¿Cuándo he reaccionado a algo con falta de compasión?
Padre, ayúdame a responder siempre a todas las cosas de un modo que te sea agradable.
Amén.
Enero 2
Algo más importante que la felicidad
Los tesoros de maldad no serán de provecho;
mas la justicia libra de muerte.
—PROVERBIOS 10:2
¿Qué crees que es lo más importante para Dios? Yo creo que es la justicia. Tendemos a considerar la felicidad como nuestro ideal más elevado, y decimos que el derecho de toda persona es esforzarse por conseguirla. Pero aquello que deberíamos esforzarnos por conseguir primero es la justicia.
Estoy seguro de que una bolsa llena de dinero robado haría feliz a un ladrón. Pero lo primordial debería ser siempre si algo es correcto, no si nos hace felices. En este mundo pecaminoso no suele haber verdadera hambre y sed de justicia, pero será lo único que importará en el día de la ira. Será entonces cuando todos verán que solo la justicia que encontramos en Jesucristo libra de la muerte. Pido a Dios que lo vean antes de que llegue este día.
REFLEXIÓN: ¿En qué situaciones de la vida he dado prioridad a la felicidad sobre la justicia?
Padre, ¡ayúdame a poner siempre lo que está bien por encima de mi felicidad!
Amén.
Enero 3
Cómo tener un alma satisfecha
Jehová no dejará padecer hambre al justo;
mas la iniquidad lanzará a los impíos.
—PROVERBIOS 10:3
Se ha dicho acertadamente que el ser humano es un alma dentro de un cuerpo. El mundo se preocupa únicamente de las necesidades del cuerpo y descuida las del alma. Pero los cristianos entienden que el alma abandona el cuerpo tras la muerte y entra a la eternidad.
Por ello negamos los apetitos del cuerpo (la carne) y alimentamos el alma con los nutrientes que agradan a Dios: la integridad, la humildad, el dominio propio, el temor del Señor, la sabiduría, el entendimiento y la prudencia.
Si eres cristiano, busca estas piadosas virtudes, y no dudes que Dios te las concederá si se las pides. Puesto que el Señor no dejará sin comer el alma de los justos, haz lo que dice la Escritura: deja que tu alma se deleite con manjares.
REFLEXIÓN: Como cristiano, ¿cuándo he descuidado las necesidades de mi alma?
Padre, dame, por favor, un hambre que me conduzca a un alma satisfecha.
Amén.
Enero 4
Lo más valioso
La mano negligente empobrece;
mas la mano de los diligentes enriquece.
—PROVERBIOS 10:4
Ojalá que nuestras manos no sean nunca negligentes. Debemos aferrarnos firmemente a la vida, darnos cuenta de lo preciosa que es y usar cada momento como alguien que, en un desierto, aprovecha cada gota de la vitalizadora agua que posee.
El tiempo es nuestro bien más valioso; úsalo, pues, con suma diligencia. Úsalo hoy para promover lo eterno. ¿Cómo puedes hacerlo de forma práctica?
Disciplínate para leer y meditar diariamente la Palabra. Aparta tiempo cada día para orar por los perdidos y otras necesidades. Vive en el temor del Señor, siendo siempre consciente de su presencia y buscando su sonrisa por encima de todo lo demás. Esto significa que guardarás tus pensamientos y estarás siempre preparado para compartir el evangelio con un mundo moribundo, por medio de tratados o de tu testimonio verbal.
REFLEXIÓN: ¿Cuándo he desperdiciado tiempo precioso en esta vida que Dios me ha dado?
Padre, ayúdame hoy a invertir sabiamente el tiempo.
Amén.
Enero 5
Aprovechar el día de hoy
El que recoge en el verano es hombre entendido;
el que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.
—PROVERBIOS 10:5
¡Cuánto hemos de aprovechar la libertad que tenemos para entrar en los campos y alcanzar a los perdidos!
Imagina qué sucedería si en los próximos años se ilegalizara la distribución de tratados del evangelio o la predicación en lugares públicos. Probablemente miraríamos atrás, a estos días de libertad, y diríamos que deberíamos haber sido sabios y abastecernos en verano. Cuán vergonzoso sería que entornáramos los ojos para dormitar cuando los pecadores van camino del infierno.
La Biblia dice que aquellos que ganan almas son sabios (Proverbios 11:30). Seamos, pues, sabios hoy y busquemos a los perdidos para presentarles la salvación.
REFLEXIÓN: ¿Hasta qué punto es alcanzar a los perdidos —obedecer la gran comisión— una prioridad en mi vida?
Padre, ayúdame a aprovechar el día de hoy para no tener remordimientos mañana.
Amén.
Enero 6
¿Qué corona nuestra cabeza?
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
—PROVERBIOS 10:6
Aunque no es una palabra muy usada en el mundo, la Biblia la utiliza de forma habitual para referirse a los piadosos. Toda la raza humana está formada únicamente por dos clases de personas: justos e injustos.
Los justos son los que han participado de la gracia de Dios en Cristo. Han sido justificados, hechos como si nunca hubieran pecado. Jesús dijo, sobre los líderes religiosos de su tiempo: «Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos ante los hombres» (Lucas 16:15). Esto es lo único que puede hacer la religión. No puede justificarnos delante de Dios.
¡Qué increíble que en Cristo seamos justos ante nuestro Creador, y que en el día del juicio, en lugar de ser objeto de su ira por nuestros pecados, podamos escucharle decir: «Bien, buen siervo y fiel» (Mateo 25:21)! El justo se ve coronado de bendiciones.
REFLEXIÓN: Considerando cómo he vivido la vida, ¿qué puede justificar que Dios diga: «Bien, buen siervo y fiel»?
Padre, ayúdame a entender plenamente la increíble bendición y alivio que supone ser justificado por la fe.
Amén.
Enero 7
Lo que Dios ha olvidado
La memoria del justo será bendita; mas el nombre de los impíos se pudrirá.
—PROVERBIOS 10:7
Si estamos en Cristo, podemos hacer algo que Dios no puede hacer: podemos recordar nuestros pecados pasados. Él los ha arrojado al mar del olvido (ver Miqueas 7:19), pero es bueno para nosotros recordarlos de vez en cuando (naturalmente, sin ningún afecto hacia ellos ni condenación de ellos).
Jesús dijo que aquel a quien se le perdona mucho, ama mucho (ver Lucas 7:47). El conocimiento de lo que Dios me ha perdonado desborda la gratitud de mi corazón y me lleva a amarle todavía más por la cruz. ¿Sabes lo que se te ha perdonado?
REFLEXIÓN: ¿Cómo he recordado hoy el gran amor de Dios por mí?
Padre, me estremezco cuando recuerdo mis pecados pasados y me alegro de que los hayas olvidado por tu eterna misericordia.
Amén.
Enero 8
El constructor sabio
El sabio de corazón recibirá los mandamientos; mas el necio de labios caerá.
—PROVERBIOS 10:8
Es reconfortante dar testimonio a alguien que tiene un corazón humilde. La humildad es la luz por la que los pecadores ven la cruz. El sabio de corazón acatará los mandamientos, y Dios manda a todas las personas en todo lugar que se arrepientan.
Como...




