E-Book, Spanisch, Band 20, 144 Seiten
Reihe: Tiempo de Mirar
Berthoud El placer de la lectura
1. Auflage 2021
ISBN: 978-84-18708-63-3
Verlag: Siruela
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
Libros y meditación
E-Book, Spanisch, Band 20, 144 Seiten
Reihe: Tiempo de Mirar
ISBN: 978-84-18708-63-3
Verlag: Siruela
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
Ella Berthoud estudió Literatura en la Universidad de Cambridge. Cursó además Bellas Artes . En 2008, estableció junto a Susan Elderkin un servicio de recetas literarias en la londinense The School of Life, y desde entonces han estado prescribiendo libros a pacientes de todo el mundo.
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LEER EN LA VIDA COTIDIANA
El ejercicio de lectura de las págs. 34-35 se basa en nuestro proceso de lectura más instintivo e inconsciente, que se convierte aquí en un ejercicio de atención plena. Las palabras que normalmente se leen sin ninguna conciencia se someten a un examen y una reflexión rigurosos. Pero primero vamos a fijarnos en el tipo de lectura que todos somos conscientes que hacemos en la vida diaria: la lectura de libros por placer, por aprendizaje o por trabajo.
A muchos nos gusta leer ficción, pero nos cuesta encontrar tiempo para esta valiosa y relajante actividad. Como biblioterapeuta, he visto que a menudo la gente imagina que leer ficción es algo autocomplaciente y que debería dedicarse a hacer otra cosa. Se ha investigado mucho sobre los beneficios de leer ficción: aumenta la empatía y la inteligencia emocional, ayuda a tomar decisiones vitales importantes y concede un descanso al cerebro. Se ha demostrado que leer proporciona tanta relajación como meditar y que tan solo seis minutos leyendo pueden desestresar más que escuchar música, beber un té o dar un paseo. De hecho, cuando te quedas atrapado en una historia apasionante entras en un estado de conciencia modificado. Literalmente te pierdes en el libro, experimentas una ausencia temporal del mundo real: se ralentiza tu ritmo cardiaco, tus músculos se relajan, olvidas las preocupaciones y te hallas en otro estado, tanto mental como físicamente.
EJERCICIO DE ATENCIÓN PLENA
SER CONSCIENTE DE TODO LO QUE SE LEE
Leer es algo que hacemos en todo momento sin darnos cuenta, en nuestros teléfonos, en los carteles de la calle y en las vallas publicitarias, en los quioscos y en las revistas. Incluso la lectura más breve puede convertirse en un ejercicio de atención plena.
La próxima vez que camines por la calle, fíjate en todas las ocasiones distintas en que lees una palabra o una serie de palabras. Seguro que yendo a pie de casa al trabajo te encuentras múltiples momentos de lectura. El rótulo de una tienda, un horario de autobuses, carteles en una estación de tren, un vistazo a un quiosco con titulares y artículos de revistas.
Toma nota mental de cada tipo diferente de palabra escrita que encuentres en tu paseo:
• ¿De qué tamaño es la escritura?
• ¿Cómo es el tipo de letra?
• ¿Cómo te hace sentir la palabra?
• Si es grande, dorada y con curvas, tal vez en el rótulo de una panadería, ¿parece amigable y positiva?
• Si se trata de un conciso titular periodístico, ¿es tal vez sombrío y deprimente?
• Piensa por un minuto en cómo fue creada esa palabra. ¿Alguien se subió a una escalera y la pintó en la pared de una tienda? ¿O un fabricante de letreros la creó en otro lugar, usando un ordenador, y luego fue a ponerlo in situ?
• ¿Se imprimió un titular de periódico en un almacén local y luego se distribuyó a este quiosco en las primeras horas de la mañana?
• Tal vez vislumbres unas palabras en una pizarra dentro de una cafetería, enumerando lo que hay en el desayuno. Puede que una camarera haya usado cuidadosamente su mejor letra cursiva para escribir estas palabras con tiza, o con un rotulador especial, y quizá haya tenido que reescribir algunas secciones para que encajen perfectamente en el espacio disponible.
Pensar en todas estas diferentes formas de escribir, los diferentes enfoques, los métodos de producción y los resultados finales es un interesante ejercicio de atención plena. Puede ocurrir que estés en un país extranjero y las palabras y las letras sean ajenas a ti. Si es así, medita sobre la belleza de las letras extranjeras, viéndolas sencillamente como una forma de arte abstracto. Piensa cómo difieren esas letras de las nuestras y si tienen algún sentido para ti. Fíjate en cómo se repiten las formas y reflexiona sobre cómo evolucionó la escritura hasta el estado en el que se halla en este siglo. Traslada tu mente a la época medieval, cuando quienes escribían eran en su mayoría monjes y lo hacían en hermosos y enormes libros, ornados y coloreados durante horas, semanas y años. Compara ese trabajo con la capacidad instantánea que tenemos ahora para crear palabras en páginas, usando bolígrafos, lápices o teclados que forman los caracteres en cuestión de segundos.
Lleva este ejercicio al siguiente nivel practicando la escritura consciente. Antes de empezar, pon a tu alcance papel y lápiz. Ahora inspira despacio y permite que tu mente se calme. Al exhalar deja que todo el estrés del día, los sonidos que te distraen, las pequeñas preocupaciones se alejen de ti. Inspira de nuevo y esta vez hazlo con plena conciencia de cómo se llenan de aire tus pulmones. Luego libera el aire y suelta con él cualquier idea preconcebida sobre cómo funciona la escritura. Coge el lápiz y escribe tu nombre. Escríbelo primero sin pensar en las letras. Luego escríbelo de nuevo, grande y audaz. Escríbelo pequeño y con muy poca presión. Mira todas estas diferentes maneras de escribir y piensa un momento en la forma increíble en que cada letra representa un sonido. Como lectores competentes, estas letras están conectadas a nuestro cerebro y no somos conscientes de ellas como letras individuales: en vez de eso, las leemos como palabras completas. Medita sobre la forma en que ha evolucionado la escritura a lo largo de los milenios, desde las marcas sobre madera y piedra a la tiza en la pizarra, la escritura en cera, la pluma y la tinta, la impresión en papel y los píxeles en una pantalla. ¿Dónde estaríamos sin la escritura? Para nuestra especie es tan esencial como el vestido.
Aprovecha el momento consciente
Según el doctor David Lewis, de Mindlab International, deberíamos estar siempre preparados para aprovechar una oportunidad de lectura, aunque sea de tan solo cinco minutos. Ten siempre a mano un libro en formato físico, electrónico o descargado en el teléfono. Las pantallas son en general menos relajantes para los ojos que los libros en papel, pero si no puedes llevar un libro en tu bolso, una pantalla es la opción adecuada. De este modo, en el camino al trabajo o de vuelta, incluso si el metro, el tren o el autobús van hasta arriba, algunos aprovecharemos nuestros cinco minutos. Proponte como misión leer en tu pausa del mediodía, en vez de tomarte un bocadillo sentado en tu mesa o pillar un café y ni siquiera sentarte para hacer una pausa. Planifica en tu día un momento de conciencia plena en el que te sientes en algún lugar con un libro y un bocadillo, y leas. Leer unas cuantas páginas mientras comes, sentado en un banco en un parque, o en una cafetería, en una sala tranquila de tu oficina o bajo un árbol, puede suponer un tiempo de escapada de los agobios del trabajo y de un día ajetreado, y esto supondrá una gran diferencia en tu bienestar. Atrévete con el paso radical de apagar el móvil mientras lo haces, para que nada te perturbe.
Haikus
Ciertas personas prefieren meditar sobre poesía en vez de prosa, especialmente cuando no les sobra el tiempo. Ten a mano una colección de haikus, ya sea una antología publicada o haikus que has ido encontrando tú mismo y anotando en un cuaderno. El haiku es un tipo de antiguo poema japonés compuesto por un total de diecisiete sílabas repartidas en tres versos de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente. La poesía haiku original se medía en sonidos, o «respiraciones», no en sílabas como en Europa. El esquema 5-7-5 es una mera aproximación que proporciona una estructura para los escritores europeos de haikus, pero puesto que la poesía es un arte y el arte rompe las reglas, uno puede interpretar las formas de distintas maneras. Este es un ejemplo clásico de un haiku traducido a español:
Cerezo en flor.
Ojalá no te toquen
dedos de viento.
MATSUO BASHO
(1644-1694)
La mayoría de los haikus incluyen tradicionalmente una referencia a las estaciones (aquí, el inicio de la primavera, cuando florece el cerezo) y yuxtaponen dos conceptos opuestos u ofrecen una mirada novedosa. En este haiku, se atribuye a un fenómeno intangible, el viento, la capacidad que tienen los dedos de tocar. Ambas ideas se entremezclan en nuestra mente. Concentrándonos de modo consciente en el poema, la primera imagen que brota es la del cerezo florido. Podemos visualizar sus flores de un blanco intenso entre las oscuras ramas; sus pétalos pequeños y delicados, tan vulnerables que parece que pueden romperse con solo tocarlos. Entonces nos viene a la mente la enorme mano del viento, implacable y fría, a la que no le importa si es hermoso lo que toca y si sus dedos destruyen o acarician. Naturaleza pura y descarnada, tan ajena al bien y al mal como la mirada inquieta de la que emana el poema. Imposible saber si, con rozarlas, el inconsciente viento arruinará las temblorosas flores del cerezo.
EJERCICIO DE ATENCIÓN PLENA
ESCRIBIR UN HAIKU
Llévate un cuaderno al trabajo. En tu próxima pausa, una vez que hayas leído algunos haikus y empezado a entender su dinámica, escribe uno tú mismo. Puedes describir la tarde anterior o algo que veas mientras estás ahí sentado: un cerezo en flor, un pájaro...




