E-Book, Spanisch, 176 Seiten
Reihe: Universidad
E-Book, Spanisch, 176 Seiten
Reihe: Universidad
ISBN: 978-84-9921-863-2
Verlag: Ediciones Octaedro
Format: EPUB
Kopierschutz: 6 - ePub Watermark
Noemí Serrano Díaz. Profesora del Departamento de Didáctica de la Universidad de Cádiz. Miembro de la Red de Investigación de Educación Infantil Escuela-Universidad. Perteneciente al Grupo de Investigación de Inteligencia Emocional (HUM-843) y miembro del Centro de Investigación CIERL de la Universidad de Madeira (Portugal).
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1 Actuaciones innovadoras en el Grado de Educación Infantil de la Universidad de Cádiz Noemí Serrano Díaz Departamento de Didáctica
Universidad de Cádiz 1.1. Introducción Desde la implantación de los nuevos grados, nuestros alumnos precisan una formación por competencias, como así queda establecido en la orden ECI/3854/2007, de 27 de diciembre. Para ello el profesorado de los grados de maestros, tanto de Educación Infantil como de Educación Primaria, debe promover aquellas estrategias, metodologías y actividades concretas que favorezcan el desarrollo de las competencias básicas claramente explicitadas en la citada orden. Coincidimos con Mérida (2013: 648) al afirmar que «la formación en competencias ofrece un punto de referencia más práctico y real sobre el que apoyar nuestra labor educativa en la universidad, y facilita la posibilidad de asumir los retos que actualmente esta tiene planteados». En la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Cádiz, las prácticas del alumnado en los centros educativos de la provincia se realizan en el segundo semestre de tercer curso (Prácticum I) y en el primer semestre de cuarto (Prácticum II). Ambos periodos de prácticas duran un semestre completo aunque acuden a ellas tres días a la semana en el Prácticum I y cuatro días en el Prácticum II. El motivo de este formato se basa en la intención de que los alumnos acudan a unos seminarios que se imparten en la Facultad, que les ayudan a relacionar las situaciones concretas que se producen en sus aulas de prácticas con la reflexión teórica de los seminarios. El profesorado universitario diseña el seminario basándose en unas tareas previas que contribuyen a focalizar la observación del alumnado en los centros de prácticas. Entendemos que este formato de «ida y vuelta» de la teoría a la práctica es mucho más formativo que el de las diplomaturas de maestros, en las que el alumno acudía a la Facultad después de finalizado su periodo de prácticas y entregaba una memoria final de su estancia en el centro. Aun así –y a pesar de que esta formación es mucho más completa y reflexiva, encaminada al desarrollo de esas competencias profesionales, que aquella que se había llevado a cabo en las antiguas diplomaturas en torno a las prácticas–, entendemos que resulta muy tardío el momento en el que se produce ese primer contacto con situaciones reales. Estas se producen, como hemos apuntado anteriormente, en el segundo semestre del tercer curso, cuando se produce la adquisición de la gran mayoría de competencias profesionales. Entendíamos, por tanto, que existía la necesidad de crear situaciones en las que el alumnado tuviera la oportunidad de llevar a la práctica real todo el acervo de conocimientos teóricos que había adquirido en los dos primeros años del Grado en Educación Infantil. Para ello se creó en 2013 el Taller de Educación Infantil de la Universidad de Cádiz. Un espacio en el que el alumnado del grado tuviera la oportunidad de actuar como profesores/as proporcionándoles prácticas reales en un aula de Educación Infantil y con alumnado de la etapa. Para realizar una semblanza completa de las actuaciones innovadoras encaminadas al desarrollo de las competencias profesionales, comenzaremos por establecer qué entendemos por competencias y posteriormente abordaremos las distintas actuaciones que se están llevando a cabo en el taller. 1.2. Las competencias profesionales Al revisar qué se entiende por competencia, vemos que existe en la literatura multitud de definiciones. Por consiguiente, en esta revisión nos apoyaremos en aquellas definiciones de autores con las que comulgamos y coincidimos. Así, para Tejada (2005) una cosa es el saber (capacidad) y otra la aplicación del saber (competencia); estar capacitado no es lo mismo que ser competente. En esta diferenciación deja bien claro que los conocimientos teóricos que trabajamos en las universidades no aseguran la adquisición de aquellas competencias profesionales que, como hemos mantenido en la introducción de nuestro capitulo, vienen especificadas en la orden ECI/3854/2007, de 27 de diciembre. El aprendizaje por competencias comienza en nuestro país con la convergencia en el Espacio Europeo de Educación Superior en la implementación de los grados. Coincidimos con Perrenoud (2008) cuando no las define cómo conocimientos, habilidades o actitudes, sino más bien como movilización, integración y orquestación de tales recursos. Una característica fundamental de la competencia es que se encuentra integrada en una acción contextualizada; no es un conocimiento o una disposición del sujeto anterior a la acción. Esto es lo que la distingue de la capacidad y del saber hacer genérico. En nuestra opinión, tal movilización de recursos va cargada de creatividad para dar la respuesta satisfactoria (competente) en la resolución de un problema. Coincidimos con Tobón (2011) en que las competencias pertenecen al área de Gestión del talento humano, lo que implica iniciativa y creatividad en la obtención de los recursos necesarios. La labor del profesorado se encuentra sometida a profundos y constantes cambios tanto de la normativa que lo regula (leyes, currículo, etc.) como de la propia sociedad en la que está inmersa su labor educativa. Estas circunstancias cambiantes hacen que el profesional del ámbito educativo demande una formación inicial y continua por competencias para así poder dar respuesta a las exigencias de su profesión. Coincidimos con Ferreiro (2011: 21) al afirmar que «el enfoque basado en competencias es un reflejo de la madurez de la psicología, la pedagogía y las ciencias de la educación, por solo mencionar algunas que generan este movimiento científico y pedagógico, así como también una exigencia de las actuales condiciones sociales de vida y educación». Por ello, más que la mera acumulación de conocimientos teóricos se ve necesitado de adquirir competencias que le ayuden a hacer frente a esta realidad cambiante. Perrenoud (2004) plantea que la profesionalización del docente implica la posesión de conocimientos de acción y de experiencia, así como el dominio conceptual relativo a los aspectos psicopedagógico, comunicativo, socioafectivo, metacognitivo y axiológico de la labor docente. Entendemos que, por falta de situaciones reales en el grado de Educación Infantil de la Universidad de Cádiz, la gran mayoría de las competencias profesionales no pueden ser adquiridas hasta el segundo semestre de tercer curso, como hemos apuntado con anterioridad. Por esta necesidad se creó el Taller de Educación Infantil (en adelante, EI) de la Universidad de Cádiz, que dará al alumnado de primer y segundo curso del grado –futuros profesores de Educación Infantil– la oportunidad de desarrollar sus competencias profesionales en la práctica real. 1.3. Actuaciones innovadoras en el Taller de Educación Infantil Este proyecto tiene como base principal un aula de Infantil, aunque también acudiremos al Taller de dramatización para algunas actividades. Ambos están situados en el edificio de la Facultad de Ciencias de la Educación, dentro del campus universitario de Puerto Real, Cádiz. Podemos observar una representación esquemática de dicha aula en la figura 1, diseñada para la consecución de los objetivos que plantearemos más adelante. Como vemos, el aula se encuentra dividida fundamentalmente en dos espacios. A un lado tenemos el mobiliario típico de un aula de Educación Infantil y al otro, el espacio de trabajo (con taburetes y mesas altas) para la elaboración de los materiales (1) que se guardan en el almacén (4) durante el proceso de elaboración previo. En el Taller de EI tratamos de favorecer en nuestro alumnado la adquisición de las competencias del docente de la etapa. Figura 1. Taller de EI de la UCA. 1 Zona de trabajo o laboratorio. 2 Rincones de trabajo del alumnado del grado en EI. 3 Pizarra digital y proyector. 4 Almacén-repositorio 1.3.1. Objetivos La formación del profesorado de EI ha de garantizar la adquisición de los conocimientos teóricos y la adquisición de las competencias profesionales que les permita afrontar el reto, como hemos apuntado anteriormente, que conlleva la educación en el momento actual y en el futuro. Coincidimos con Zabalza y Zabalza (2011) cuando afirman que hoy en día, el profesorado de EI se enfrenta al reto de vincular su formación a la adquisición de competencias que resulten eficaces para la mejora de la calidad de la educación. En consecuencia, la tipología de actividades que se llevan a cabo en el taller está encaminada al desarrollo de aquellas competencias necesarias tanto para el ejercicio de la profesión como para promover el espíritu innovador en nuestro alumnado con el uso de nuevas herramientas, como son las impresoras en 3D. En el Taller de Educación Infantil pretendemos proporcionarles la oportunidad de llevar a la práctica real el proceso completo de enseñanza. Nuestra intención no es otra que la de dotarles de unas herramientas de trabajo que les ayuden tanto a afrontar los desafíos profesionales como el reto de la innovación educativa. El objetivo fundamental del proyecto fue crear un espacio donde nuestro alumnado tuviera la posibilidad de...